LUCAS 1:39-45


Posted on 5th February, by admin in El Evangelio de Lucas. No Comments

LUCAS 1:39-45

I. Introducción         

Continuamos estudiando la Vida de Jesús según Lucas. Hoy, nos enfocaremos en el encuentro de dos maravillosas mujeres, María & Elizabet.

Y quiero recordarles algo, en la cultura y época que todos estos acontecimientos se dan; casi todas las mujeres estaban marginadas, principalmente las jóvenes, solteras, ancianas, estériles pero particularmente las que vivían lejos de los centros urbanos y quizás no estaban conectadas con familias poderosas. Estas dos mujeres que estudiaremos hoy, cumplían con todos estos criterios.

Sin embargo, la joven, virgen y campesina María y su pariente, la anciana y estéril, Elizabet quién al igual que María vivían marginadas en pequeños pueblos con pocos habitantes, son utilizadas como protagonistas dentro del PLAN DIVINO para la humanidad.

Tenga claro esto y cómo les he dicho en los pasados tres mensajes, TODOS, lo voy a repetir, TODOS somos IMPORTANTES para Dios y TODOS de una manera u otra podemos ser UTILIZADOS dentro de SUS PROPÓSITOS ETERNOS.

Vamos entonces, a Lucas 1:39-45

II. Comprensión de Lectura 

Vamos a desglosar lo que sucede aquí.

  • Viaje de María – nos dice el versículo 39 que María en aquellos días, ¿cuáles?, luego de haber recibido la visita del ángel Gabriel informándole lo que Dios quería hacer con ella pero también en los días en los que Dios ya había hecho un milagro con su pariente Elizabeth.

Entonces la razón del viaje es ir a visitar a Elizabet. Yo asumo que luego de ese anuncio, María dijo para sí: “Quiero ir a ver a Elizabeth, estamos ambas embarazadas milagrosamente por Dios, necesitamos compartir nuestra alegría.”

Y quizás usted piensa que ella caminó una distancia corta, a veces leemos que dice y fue hasta allí y pensamos que es muy cerca pero la verdad es que no lo era. Recuerden que María estaba en Nazaret, en Galilea y que Elizabet estaba en una ciudad en Judea, vea el mapa para que vea la distancia. Son cientos de millas de distancia y con un calor inmenso, una temperatura muy alta, quizás rondando en los 100 grados. Vea en la pantalla la topografía de aquel lugar, mire las montañas, observe lo que esa joven tuvo que caminar para ir a visitar a Elizabet.

María realmente quería tener Koinonía, quería tener compañerismo, quería compartir con Elizabet, la pregunta que les hago, ¿Qué sacrificio tú y yo estamos dispuestos a hacer por tener Koinonía, por tener compañerismo, por compartir lo que Dios ha hecho con nosotros con otros?

Llega a la casa, entra y saluda a Elizabet y observe lo que sucede cuando María saluda a Elizabet.

  • La criatura saltó en su vientre – quizás esto ha pasado desapercibido, quizás no le han dado la importancia que merece. La respuesta de la criatura en el vientre, elimina, derroca, tira al suelo TODAS las teorías que favorecen el aborto.

Lucas es específico, dice que al María saludar a Elizabet la criatura saltó en el vientre. ¿Por qué esto es importante? Porque fue otra señal, para que no quedara duda de que el milagro que había hecho Dios en Elizabet era cierto. Dios se aseguró de utilizar ese encuentro NO sólo para que dos personas compartieran el milagro que había hecho Él por ellas sino también para darnos un mensaje contundente de que en cada vientre de cada mujer embarazada HAY VIDA.

Dicho de una forma sencilla, NUESTRO DIOS ES UN DIOS PRO-VIDA.

  • Elizabet fue llena del Espíritu Santo y profetiza – en los versículos 41 y 42 vemos entonces a Elizabet que fue llena del Espíritu Santo. Y llena del Espíritu Santo le habla a María, le profetiza y le dice: “Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.”

Esto es importante que lo entiendan, Elizabet NO veneró, ni se arrodilló, ni exaltó a María. Y cuando le dice: “Bendita tú entre las mujeres…” NO lo hace con el sentido de venerarla, lo dice por medio del Espíritu, fue utilizada por Dios, llena del Espíritu Santo para hablarle a esa mujer y nuevamente confirmarle que lo que le dijo el ángel es cierto. Fíjese que le dice: “Bendito el fruto de tu vientre.”

Les pregunto: ¿El texto dice en algún momento que María le dijo a Elizabet que estaba embarazada? ¿Se le notaba barriga de embarazo? ¡NO! Dios habló a María a través de Elizabet. ¡PUNTO!

Dio otra señal, confirmó lo que el ángel por órdenes de Dios le dijo.

En palabras que podamos entender, le dijo: ESE NIÑO es la BENDICION DE LA HUMANIDAD.

  • Elizabet llama a Jesús: SEÑOR –preste mucha atención a este detalle muy importante. Elizabet le dice a María en el versículo 43: ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?

En aquella cultura y época, la mujer mayor era honrada por la mujer menor. NO al revés. NO era usual. Sin embargo, Elizabet  llena del ESPIRITU SANTO, es la 1ra persona en la Biblia que llama a Jesús: SEÑOR. Reconoció quién era el que había sido concebido y estaba en el vientre de María.

Sin haber visto a Jesús en carne y hueso, sin haberlo visto caminar sobre las aguas, sanar a enfermos, hacer milagros, morir en una cruz o resucitar de los muertos, lo llamó: ¡SEÑOR!

¿Cómo lo supo? Fue llena del Espíritu Santo.

  • La adoración de Juan mediante el Espíritu Santo – Lucas nos está narrando la historia, así que cuando en el versículo 41 se nos dice que la criatura saltó al oír la voz de María, al parecer en ese momento Elizabet no se lo dijo a María inmediatamente.

Fue como les dije, una confirmación para ella de la promesa pero al instante fue llena del Espíritu Santo y es entonces cuando reconoce a Jesús como Señor pero fíjese que le dice a  María: …llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.          

¿Recuerda lo que dice Lucas 1:15? Lo que le dijo el ángel Gabriel a Zacarías: …y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.

Pues aquí vimos una muestra de eso. Recreemos la escena: dos mujeres, la anciana y la joven, la estéril y la virgen,  embarazadas, una frente a la otra, las promesas cumplidas, el profeta y el Señor. ¿LO PUEDE IMAGINAR?

Es en ese momento que Juan desde el vientre de su madre, lleno del Espíritu Santo cómo había anunciado el ángel: ¡Saltó, Alabó, Adoró porque estaba en la presencia del Señor!

¡ESTO ES ESPECTACULAR! ¡De un vientre a otro, por intervención del Espíritu Santo, el profeta reconoce que está en la presencia del Señor Jesús y le ADORA!

¡Simplemente MARAVILLOSO! ¡Dios continuó haciendo milagros y señales para que NO hubiera dudas de que estaban a punto de ver la profecía cumplida! ¿No me cree? Pues mire la respuesta entonces que da Elizabet.

  • Elizabet confirma la obediencia de María – por último, Elizabet afirma a María diciéndole: bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. En otras palabras la felicita, le reconoce el haber creído a Dios y le asegura que se cumpliría la profecía dada 700 años antes por el Dios a través del profeta Isaías de que la virgen concebirá un hijo y le llamara Emanuel.

Elizabet fue usada por Dios para confirmarle a María, Su Plan Divino.       Dios habló – María creyó – Dios bendijo

III. Conclusión      

La enseñanza de hoy es sumamente sencilla, DIOS CUMPLE LO QUE PROMETE pero Él está esperando conocer cuál será nuestra respuesta.

Muchos de los que estamos aquí, hemos recibido una promesa del Señor. Dios ha hablado a nuestras vidas. Pero quizás la diferencia entre nosotros y María, fue que ella creyó, obedeció y fue testigo de la bendición de Dios para su vida y para el resto de la humanidad.

Quizás otros de nosotros, nos acercamos a Dios en algún momento de dolor, crisis, necesidad y vinimos a Él y Él perdonó nuestros pecados pero todavía nosotros NO creemos eso, seguimos viéndonos como nos ve el mundo o nos seguimos viendo cómo nos veíamos antes. Quizás por eso es que nuestras vidas están en el mismo lugar, no experimentan lo bendición del perdón de Dios, el gozo de la salvación, la paz del Señor, NO porque Dios no lo haya hecho sino porque somos nosotros, los que queremos mantenernos en el mismo sitio, en el status quo. NO estamos dispuestos a creerle a Dios, hemos decidido creer una mentira.

Si fuiste lavado por la sangre de Cristo, si le pediste perdón a Jesús por tus pecados, si nos arrepentimos de nuestros pecados, si él entró a tú corazón, ya nadie nos puede condenar, ya nada ni nadie nos puede culpar, SOMOS LIBRES Y DEBEMOS CREER QUE EL HIZO, LO QUE PROMETIO. ¡DEJA DE MIRAR EL PASADO! ¡DEJEMOS LA CULPA Y LA VERGÜENZA! ¡EN ÉL TODAS LAS COSAS, SON HECHAS NUEVAS!

Esa es mi oración por ti en esta mañana, yo sé lo que te estoy diciendo, es HORA de dejar de mirar el pasado, aceptar lo que hizo por nosotros y CREER, OBEDECER Y VIVIR bajo lo que Él dice e INDUDABLEMENTE, recibiremos Su bendición en nuestras vidas.

¡Elizabet y María, descartadas por el mundo, NO miraron sus pasados, sus realidades ni creyeron lo que el mundo y la gente decía de ellas, prefirieron CREERLE a DIOS!

¡A ESOS SON LOS QUE DIOS USA, A LOS QUE NO DAN EXCUSAS!

 ¡HOY, MUÉVETE HACIA ADELANTE!

Sigo Adelante

¡Hablamos la próxima semana!

¡Dios te Bendiga!

VERSIÓN EN FORMATO PDF PARA IMPRIMIR:

MARÍA & ELIZABETH

 






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